Abbás Ibn Firnás, el señor de Ronda que inventó el paracaídas y el ala delta en el siglo IX

Quizás el nombre de Abbás Ibn Firnás no te suene mucho, pero puede que te interese cuando descubras que así se llama un puente de Córdoba, un aeropuerto en Bagdag… y un cráter en la Luna. ¿Quién fue este hombre y qué hizo para que su nombre tenga tal reconocimiento hoy día?

Este señor tan antiguo ha pasado a la Historia como uno de los precursores de la aeronáutica, ya que dos de sus inventos consiguieron que el hombre estuviera más cerca de conseguir su ansiado sueño de volar.

Para ponernos en situación, ten en cuenta que nuestro protagonista nació en Ronda, Málaga, en el año 810, cuando gran parte de la Península Ibérica estaba bajo los dominios del Emirato Omeya (con capital en Córdoba).

¿El primer paracaídas de la Historia?

Cuando tenía 42 años, el inventor Abbás Ibn Firnás se subió a lo alto de una torre de Córdoba ataviado con una gran lona que había confeccionado él mismo. ¿Qué iba a hacer allá arriba? Lo normal, tirarse al vacío.

Para sorpresa de los allí presentes, cuando el inventor se tiró desde lo alto de la torre, la caída no fue mortal. Aquella lona frenó su descenso, consiguiendo sobrevivir al impacto contra el suelo sufriendo sólo heridas leves.

Aunque sea ambicioso llamar paracaídas a dicha lona, lo cierto es que una corriente de historiadores la consideran la primera versión utilizada en la Historia con un resultado decente. Eso sí, parece que a nuestro protagonista le pareció poca cosa, porque su segunda aportación a la Historia de la Aeronáutica fue aún más temeraria e importante.

El Ala Delta de Abbás Ibn Firnás

Cuando ya rozaba los 65, lejos de pensar en jubilarse, don Abbás quiso probar otro de sus inventos. En esta ocasión se trataba de unas tablas de madera recubiertas con tela, a las que le había colocado plumas de aves a modo de decoración. Ataviado con estas tablas como si fueran alas, volvió a tirarse desde las alturas; esta vez sobre un valle.

Aunque los vecinos de Córdoba pensaran que estaba loco, asistieron atónitos a un vuelo que duró algunos segundos en el aire. Abbás Ibn Firnás consiguió planear con aquellas alas lo suficiente como para que su experimento fuera considerado toda una gesta. El aterrizaje, eso sí, fue algo más accidentado, ya que se fracturó las dos piernas en la caída (en algunas versiones fue la espalda).

Aunque para los protagonistas de Toy Story lo suyo no fuera volar, sino caer con estilo, lo cierto es que el nombre de Abbás Ibn Firnás tiene bien merecido los honores que ha recibido.

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Nací en Sevilla en 1988, soy del Betis (manquepierda) y me encanta escribir. Soy autor de "Maldito Destino", la frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera" y actualmente trabajo en marketingpublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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