El cinturón de seguridad de Blasco Ibáñez

El honor y la suerte tienen, en ocasiones, mucho que ver entre sí. En la vida del escritor, periodista y político Vicente Blasco Ibáñez se unieron, además, a un par de pistolas. Al escritor, que solía aceptar batirse en duelo por honor, le ocurrió algo escalofriante en el último de sus duelos “a muerte”, celebrado el 29 de febrero de 1904.

Todo comenzó con una manifestación en Madrid, en la que se rechazaba el nombramiento de un arzobispo de Valencia por orden directa del gobierno de Antonio Maura. En dicha manifestación, la policía cargó contra los manifestantes, entre los que se encontraba Blasco Ibáñez. Al día siguiente, el escritor arremetió en el Congreso de los Diputados contra el gobierno y contra las fuerzas policiales, quejándose de que un “tenientillo desvergonzado” le hubiera zarandeado.

Las fuerzas del orden se tomaron estas palabras como un deshonor, por lo que le retaron a un duelo a muerte. El escritor, por supuesto, aceptó la invitación.

El elegido para batirse por parte de la policía fue el teniente Alestuei, y las condiciones especificadas fueron tener dos balas en la recámara, encontrarse a unos 25 pasos de distancia y disponer de 30 segundos para apuntar y disparar al contrario.

Vicente Blasco Ibáñez

El duelo a muerte

El primer turno es para Blasco Ibáñez, que falla el tiro.

El segundo es para el teniente de policía… que también falla.

El escritor, en su segundo tiro… vuelve a fallar.

El teniente ya no quiere tentar más a la suerte, y apunta directamente a la barriga de su oponente. Quiere hacer un tiro seguro. Se toma su tiempo, apunta y dispara.

Un segundo más tarde, Blasco Ibáñez cae al suelo… aquel tiro le ha alcanzado.

Aunque parezca mentira, aquel no fue el final del escritor, no. Blasco Ibáñez se salvó de una muerte segura gracias a un “descuido”, y es que la bala fue a parar (y nunca mejor dicho) a la hebilla de acero de su cinturón, algo que estaba prohibido vestir en este tipo de duelos, y que se le pasó por alto al padrino de su oponente (encargado de revisar este tipo de cosas).

Aquel sí que fue un cinturón de seguridad…

Fuentes: Hombres Buenos (Pérez-Reverte), El Mundo y Cadena Ser. Foto: Dominio Público vía Wikimedia Commons
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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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