Cuando Benjamin Franklin inventó el pararrayos con una cometa

Benjamin Franklin, aunque nunca llegó a ser presidente de los Estados Unidos, siempre ha tenido un hueco reservado en la Historia. Además de ser considerado uno de los padres fundadores del país americano y pieza clave en la Independencia, fue el inventor del pararrayos.

La forma en la que Benjamin Franklin dio a conocer la primera versión de su invento fue bastante curiosa. Un día de lluvia, avisó a sus vecinos para que se reunieran en una de las plazas de la ciudad. Allí, anunció que sería capaz de atraer un rayo a su voluntad.

Cuando vio que el cielo se oscurecía, echó a volar una cometa con una gran vara en su parte más alta. El murmullo de los testigos se fue acrecentando a medida que el tiempo empeoraba y la cometa volaba sobre sus cabezas.

Cuando transcurrieron algunos minutos, una gran descarga llegó hasta la cometa. Franklin había conseguido efectuar su anunciado experimento, y los allí presentes acababan de asistir a la creación del pararrayos.

Pequeño escritor anónimo

Benjamin Franklin fue un genio durante toda su vida, incluso cuando apenas era un muchacho.

En su adolescencia, trabajó en la imprenta de uno de sus hermanos. Benjamin, ávido lector e interesado por la escritura, realizó algunos escritos y pidió a su hermano que se los dejara publicar en el periódico que editaba. El hermano rechazó la idea, uniéndose a las risas de sus compañeros por tal ocurrencia.

Tras dejar pasar un tiempo prudencial, Franklin fue una noche hasta la imprenta y echó bajo la puerta un nuevo escrito firmado con pseudónimo. A la mañana siguiente, tanto su hermano como los compañeros quedaron impresionados por la escritura del autor desconocido, decidiendo publicar aquel escrito en el periódico, pensando que sería obra de algún escritor afamado.

Benjamin repitió esta estratagema algún tiempo, hasta que no pudo aguantar más en su anonimato y, para sorpresa de todos, reveló quién era el misterioso escritor.

Un calendario único

Ya de adulto, Benjamin quiso ser una persona ejemplar, por lo que ideó un calendario un tanto especial. Cada semana concentraba su atención en una cualidad en concreto (Trabajo, Sinceridad, Castidad, Justicia, Humanidad, Templanza, Silencio, Diligencia, Moderación, Tranquilidad, Orden, Resolución y Frugalidad).

Al terminar cada día, anotaba las faltas que había registrado durante la jornada, y así, cuando durante toda una semana no había anotado ninguna falta en su calendario, pasaba a trabajar la siguiente cualidad. En trece semanas consiguió desarrollar cada una de esas virtudes.



Fuente principal: Biografía de Benjamin Franklin (Santos Bosch).
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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Nací en Sevilla en 1988, soy del Betis (manquepierda) y me encanta escribir. Soy autor de "Maldito Destino", la frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera" y actualmente trabajo en marketingpublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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