El 46 a.C., el año que duró 445 días para resetear el calendario

Antes de que existiera nuestro calendario actual, con sus doce meses, la rareza de que Julio y Agosto tengan 31 días y los años bisiestos cada cuatro años, las diferentes culturas medían el tiempo un poco a su aire. No lo hacían del todo mal, pues la mayoría se acercaba a los 365 días y un cuarto que dura la Tierra en dar una vuelta completa al Sol. El problema es que cuando pasan varios años, un pequeño desfase puede convertirse en un problemón. Por ejemplo, si no tuviéramos años bisiestos cada cuatro años, en apenas medio siglo celebraríamos el Invierno en los meses de Verano y viceversa.


Ese Julio, cómo mola

Un tal Julio César ya estaba al tanto de todo esto cuando reformó el calendario romano, naciendo así el calendario juliano. Este calendario ya tenía en cuenta la duración del año solar (con una variación minúscula), por lo que se decidió hacer borrón y cuenta nueva antes de aplicarlo. Ese año, apodado el “año de la confusión” y que en nuestro calendario corresponde al 46 a.C., duró 445 días. De esta manera se corrigieron los desfases temporales que se habían ido acumulando a raíz de utilizar el calendario prejuliano. Un reseteo en toda regla, vaya.

El año siguiente, el 45 a.C, se instauró el calendario juliano libre de problemas, siendo utilizado en Europa hasta la instauración del calendario gregoriano en 1582. A César, lo que es de César.

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Nací en Sevilla en 1988, soy del Betis (manquepierda) y me encanta escribir. Soy autor de "Maldito Destino", la frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera" y actualmente trabajo en marketingpublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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