El misterioso visitante de la tumba de Edgar Allan Poe

No hay poeta que se precie que no tenga, al menos, un mísero desengaño amoroso por el que convertirse en mártir. Igualmente, no hay genio de la música sin toque de locura, rey endiosado sin traición ni escritor sin un misterio que agrande su nombre tras la muerte. Hoy contamos un caso como el último, con Edgar Allan Poe como protagonista.

Cuenta la leyenda, reciente y extendida, que cada 19 de enero (día en el que nació el autor de El Gato Negro), un hombre misterioso, extraño y sin rostro, caminaba por el cementerio de Baltimore donde, adivinen, se encuentra enterrado Edgar Allan Poe. Lo hacía solo, apoyándose en lo que muchos afirman era un bastón con empuñadura de oro. Allí, cada año, llegaba ante la tumba del escritor, dejaba tres rosas rojas y una botella de coñac, y se marchaba. Tan discreto como había llegado. Tan solemne como la muerte. Tanto, adivinamos, que nadie tuvo valor jamás de acercarse a él, descubrir su rostro o, simplemente, decirle un “buenas noches”.

Tumba de Edgar Allan Poe
Monumento en la tumba de Poe

Este ritual se repitió desde los años 30 hasta el 2009, fecha en la que se celebraba el 200 aniversario del nacimiento de Poe. Algunos dicen que, según una nota que el sin-nombre dejó un día, no se trataba de una única persona sino que, por contra, era una tradición, un testigo que se iban cediendo entre unos pocos. Lo cierto es que todo se aúna en un halo de misterio que agranda aún más la figura de Edgar Allan Poe, ya de por sí rodeada de misterio por las condiciones de su muerte.

Aún hoy hay quien intenta imitar (y ganar cinco minutos de gloria, dicho sea de paso) al hombre misterioso, sin embargo, ninguno de los que lo han intentado suplantar ha descubierto cómo era capaz el original de colarse en el cementerio. Según parece, tenía localizado un acceso que nadie, a día de hoy, ha podido encontrar aún.

Como toda leyenda, esta también tiene su parte de verdad y de mito solo que, al ser una leyenda contemporánea y parece que finita, a uno le pueden las ganas de creerse miles de posibilidades, todas llenas de misterio y explicaciones imposibles.

Para saber más: El Mundo y ABC. Fuente de la foto: Tumba de Edgar Allan Poe
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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

2 comentarios

  1. Me encantó cada línea que he leído.

    1. ¡Gracias, Carlos! =)

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