El mito de Aracne que explica por qué las arañas son arácnidos

El mito de Aracne es uno de los más curiosos de entre los clásicos. Además, gracias a él, utilizamos hoy en día el término “arácnido” para englobar a las arañas. Pero vamos por partes.

¡Vaya cómo tejes, Aracne!

Aracne era una muchacha que tejía de maravilla. Sus vecinos siempre se asombraban con lo que hacía, por lo que no paraban de elogiarla. Entre los elogios, no faltaba el que le reconocía un don otorgado por la mismísima Atenea, diosa de los artesanos, de la guerra y de la sabiduría. Que la niña tejía que era una locura, vaya.

El caso es que a Aracne se le subió a la cabeza tanto elogio, y terminó por autoproclamarse la mejor tejedora del mundo, situándose por encima incluso de la mismísima Atenea, que por muy diosa que sea, decía, yo soy mejor, y si no, que venga y me demuestre lo contrario.

Esto, como no podía ser de otra manera en la mitología clásica, cabreó a la diosa, que se presentó ante Aracne adoptando la forma de una anciana. Chiquilla, le decía, que vas a enfurecer a los dioses, ten cuidado con lo que dices. Pero Aracne no se bajaba del burro. Que ella era mejor que Atenea. Y si no, que se lo demostrara allí mismo.

Y así fue, Atenea se descubrió y aceptó el reto: Las dos competirían por ver quién tejía mejor.

Así tejía, así, así

Diosa y humana estuvieron tejiendo durante un día entero, y al final de este, mostraron sus trabajos.

Atenea había representado una bonita escena en la que conmemoraba su victoria ante Poseidón, mientras que Aracne había plasmado varios momentos en los que los dioses habían sido infieles adoptando formas de animales (que no eran pocos).

Atenea reconoció la calidad del trabajo de Aracne, pero le encolerizó que hubiera faltado el respeto a los dioses representándolos así, por lo que rajó la obra de la humana.

Aracne, temerosa al ver que había enfurecido a Atenea, salió corriendo y quiso ahorcarse, pero al hacerlo, la diosa se apiadó de ella y evitó su muerte. Eso sí, como castigo, la convirtió en araña, condenándola a tejer telarañas durante toda la eternidad. Un castigo irónico, desde luego.

Gracias al mito de Aracne, hoy en día utilizamos el término “arácnido” para hablar de las arañas.

¡Y Velázquez lo pintó en Las Hilanderas!

Este mito, por cierto, fue pintado por el gran Diego Velázquez en su cuadro “Las Hilanderas”. En el mismo cuadro podemos ver dos de las escenas del mito.

las hilanderas - velazquez

En primer plano vemos a la diosa (bajo la forma de la anciana) y a Aracne tejiendo. Al fondo, como si de otra estancia se tratara, vemos el resultado del concurso, con una Atenea ya en su forma habitual (con casco guerrero), alzando la mano en señal amenazadora hacia su rival.

Lo más curioso de todo, es que el tapiz que aparece como el tejido por Aracne (al fondo) es en realidad un cuadro que Tiziano pintó para Felipe II llamado “El Rapto a Europa”.

Rapto a Europa - Tiziano



Comparte:
Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Nací en Sevilla en 1988, soy del Betis (manquepierda) y me encanta escribir. Soy autor de "Maldito Destino", la frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera" y actualmente trabajo en marketingpublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.