El mito yoruba que diferencia entre tu verdad y la verdad

Ahora que casi todo el mundo necesita tomar partido, opinar o posicionarse de forma tajante e inequívoca respecto a cualquier tema (ya sea en política, deportes, ética e incluso economía), viene bien recordar que hay una gran diferencia entre “la verdad” y “tu verdad”, que según el punto de vista de cada individuo pueden existir múltiples versiones de la verdad y que, sobre todo, la violencia no suele servir para nada. Para esta reflexión, nada mejor que este sencillo mito yoruba (África Occidental) que tiene como protagonista al dios Eshu.

El mito yoruba de Eshu

Todos los días, dos amigos labradores trabajaban sus respectivos campos, uno enfrente del otro, a las afueras del pueblo. Un día, ambos se fijaron en un desconocido ataviado con un llamativo sombrero que pasó justo en medio de ambos y se marchó sin decir nada.

Cuando acabó la jornada y ambos labradores volvían juntos al pueblo, uno le dijo al otro:

-¿Has visto al hombre con el sombrero rojo que ha pasado esta tarde?

-Sí, lo he visto, pero el sombrero era blanco, no rojo -contestó el otro.

-Era rojo, no tengo ninguna duda. ¡Lo he visto con mis propios ojos! -insistió el primero.

-Pues debes de estar ciego, porque era claramente blanco -dijo el otro.

-¡Pues tú estarías borracho! ¡Era rojo!

La discusión entre los dos labradores se fue agravando, ya que se intercambiaron insultos y menosprecios durante todo el camino. La bronca alcanzó tal nivel, que ambos amigos llegaron a las manos en cuanto entraron en el pueblo.

Cuando los vecinos los separaron y los llevaron ante el jefe de la tribu, este no supo cómo impartir justicia, pues no sabía quién de los dos tenía razón. En ese momento, el dios Eshu se apareció entre ellos para contar a todos lo que había sucedido en realidad.

Ese día, Eshu se había puesto un sombrero que era rojo por un lado y blanco por el otro, por lo que al pasar entre ambos labradores, cada uno vio un color diferente. Así, ambos tenían razón y, a la vez, estaban equivocados, pues “su verdad” estaba alejada de “la verdad”.

Y sí, al dios Eshu le iba la marcha.

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Nací en Sevilla en 1988, soy del Betis (manquepierda) y me encanta escribir. Soy autor de "Maldito Destino" y de "COSTA", la frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera" y actualmente trabajo en PlanMedia.es como Jefe de Operaciones. Con esto te haces una idea ¿no? :)