Lo que Eróstrato fue capaz de hacer por la fama

Hay una frase que se repite mucho últimamente, sobre todo cuando hablamos de una marca: “Que hablen de mí, aunque sea mal“. Puede que el primero de los hombres en buscar la fama por encima del bien y del mal fuera Eróstrato (o Heróstrato). Este pastor fue capaz de quemar una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo sólo por la fama. La reacción del rey Artajerjes fue tan consecuente como imposible.

Eróstrato, sus “cinco minutitos de gloria”

Eróstrato era un pastor común y corriente de Éfeso, sin ningún antepasado de renombre, y quizá por ello estaba obsesionado por conseguir la fama a cualquier precio, por los cinco minutitos de gloria, vaya. Se preguntó por la vía más rápida para conseguir que su nombre fuera recordado para siempre, y la respuesta fue quemar el Templo de Artemisa, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, cuya construcción se dice que duró más de cien años.

Grabado del Templo de Artemisa
Grabado del Templo de Artemisa

Eróstrato aprovechó una noche en la que los guardias dormían (como buenos guardas nocturnos) para colarse en el interior del templo. Allí, cogió una de las antiguas lámparas que iluminaban el interior y la lanzó sobre las telas que cubrían a la diosa. Cuando los adormilados guardias se dieron cuenta del incendio ya era demasiado tarde. Mientras el templo se desplomaba descubrieron a Eróstrato gritando su propio nombre para que todos supieran quién había provocado aquel desastre. Según cuenta Plutarco, el incendio se produjo el mismo día que nació Alejandro Magno.

El castigo de Artajerjes

Cuando llevaron a Eróstrato ante el rey Artajerjes, confesó que había quemado el templo única y exclusivamente por la fama. El rey ordenó su ejecución inmediata y, además, procuró que su nombre no consiguiera la fama que perseguía, prohibiendo bajo pena de muerte que se pusiera Eróstrato a ningún recién nacido y castigando que alguien lo nombrara como autor del incendio. Lógicamente, no lo logró.

El complejo de Eróstrato

Eróstrato tendría que estar hoy super contento, viendo que su nombre no sólo se recuerda sino que, además, se utiliza para diagnosticar un tipo de síndrome. Como no podía ser de otro modo, este complejo reúne a toda persona que delinque para buscar la fama.

Los cinco minutitos de gloria de Eróstrato están durando varios siglos…

 

Fuente: El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha (Cervantes). Imagen: Schaff, Philip, 1819-1893, vía Wikimedia Commons. 
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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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