¡Qué artista! – Escher, el genio imposible

Escher fue un artista holandés que nos dejó un inmenso y particular modo de ver la realidad. Si hacemos un recorrido por toda su extensa obra, podemos apreciar desde mundos imposibles hasta figuras y entornos imaginarios. Su estilo es difícil de catalogar, puesto que realmente sus obras no pertenecen a una doctrina fija, ni a una escuela. Es, simplemente, Escher, el genio imposible.

El artista del país del tulipán no buscaba transmitir un mensaje a través de sus obras, sino que simplemente plasmaba lo que le apetecía. Jugaba con la tridimensionalidad, con la imaginación y con la perfección de formas geométricas, lo que resultaba en una variedad de mundos fantásticos y fascinantes.

Escher pintaba aquello que le venía a la mente, aquello que le apetecía dibujar, sin pensar en el éxito popular ni en el artístico. Para ello, a menudo recurría a sus sueños para poder trabajar “yo no uso drogas, mis sueños ya son suficientemente horribles”.

Obras de Escher

“Otro Mundo”

Aquí podemos ver cómo Escher combina mundos irreales con el espacio físico. Cada lado puede considerarse el techo, pared o suelo, y a la vez, se muestran distintas perspectivas de un mismo modelo. De fondo, más mundos fantásticos donde aparece suelo lunar y planetas en el espacio.

Escher, Otro Mundo

“Belvedere”

Quizá, la obra más conocida de Escher. En ella, el observador no puede quedarse insensible ante ella. Si los dibujos del artista tenían una virtud, esa era la capacidad de despertar en el observador un interés especial, una interactuación mental con la obra.

En esta, podemos ver que es una construcción imposible puesto que la escalera de mano, se inicia en el piso de abajo, mientras que se apoya en el mismo espacio en la parte exterior de la planta superior. Es realmente imposible, así, también podemos observar que las columnas que soportan el suelo del piso superior hacen que la estructura sea imposible. Como curiosidad podemos ver que el hombre que se halla encima de un banco junto al edificio, mantiene en sus manos un objeto cuya imposibilidad es igual que la del edificio. Si se fijan bien en la imagen podrán comprobar la fascinante recreación del artista a través del uso del 3-D.

Escher. Belvedere.



“Relatividad”

En esta obra, vemos que Escher vuelve a jugar con los puntos de vista. Nos muestra un espacio lleno de escaleras que se comunican, sin embargo, la perfección en el dibujo no es más que la imposibilidad de recrear semejante pintura en la realidad.

Escher. Relatividad.

 

“Escaleras arriba escaleras abajo”

En esta ocasión podemos ver unas escaleras que aunque den la impresión de que todas tienen escalones que suben, en realidad, todas se mantienen en la misma altura, por lo que es imposible la construcción de una escalera así en la realidad.

Escher. Escaleras arriba, escaleras abajo.

“Cascada”

En esta pintura podemos ver claramente como el agua que recorre la cascada, va siguiendo su curso por un espacio plano, a la misma altura, sin embargo, cae al final del trayecto hacia una especie de tramo inferior, aunque, realmente no es más que el mismo plano.

Escher. Cascada.

“Mano con esfera reflectante”

Impecable uso de la técnica para mostrar una esfera donde se refleja desde la mano que la soporta hasta el techo y el suelo de la “realidad”, pero en ella vemos todo el entorno, es decir, observamos la totalidad de puntos en el espacio, 4 paredes, un techo y un suelo.

Escher, Mano con esfera reflectante.

“Día y Noche”

En día y noche podemos ver que usa una especie de fundido entre dibujos para formar con ellos un todo imaginario. Sin duda, este tipo de pinturas fue el recurso más utilizado por el artista, que logró formar multitud de fundidos de varios dibujos.

Escher. Día y Noche

“Cielo e Infierno”

Obra en la que se mezclan las formas de un ángel y un demonio y que van disminuyendo su tamaño a la vez que se van desplazando al borde del círculo, llegando a un punto sin fin. Es un ejemplo de espacio no finito, pues cada vez se van haciendo más pequeños.

Escher. Cielo e Infierno.

 

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Nací en Sevilla en 1988, soy del Betis (manquepierda) y me encanta escribir. Soy autor de "Maldito Destino", la frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera" y actualmente trabajo en marketingpublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

7 comentarios

  1. Pedazo de artículo, un 10!

    1. Muchas gracias!

  2. Excelente. Gracias por compartirlo.

    1. ¡A ti por leer y comentar! =)

  3. muy buen artículo

    1. ¡Muchas gracias, Àlvaro!

  4. Muy bueno, aunque estoy buscando el nombre específico de estas formas y no las puedo recordar.

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