Nazis con su bandera en Grecia

La fuerza de un gesto

Abril de 1941. Grecia ha sido ocupada por el ejército nazi y se coloca en la Acrópolis una gran bandera con la esvástica. Días antes, aunque hay dudas sobre la veracidad histórica de este hecho, habían obligado a uno de los evzones, un cuerpo de élite griego, a retirar la bandera de Grecia de la Acrópolis. Este soldado obedeció retirándola, sin embargo, en vez de entregarla, se envolvió en ella y se tiró desde la Acrópolis para suicidarse por su país. Este primer gesto de rebelión fue continuado apenas un mes después por dos jóvenes griegos de 18 y 19 años, cuyo gesto sí que está contrastado y confirmado. Su objetivo: un símbolo de resistencia. Sus armas: una linterna, un cuchillo y un pasadizo olvidado por los años.

Nazis con su bandera en Grecia

La noche del 30 de mayo Atenas duerme. Dos jóvenes llamados Manolis Glezos y Apostolos Santas se disponen a burlar la seguridad de la Acrópolis y llegar hasta la bandera de guerra nazi. En un libro han descubierto la forma de llegar hasta allí sin ser vistos, a través de un pasadizo que antiguamente se utilizaba para llegar a la zona más famosa de Grecia. Cuando llegan hasta la bandera descubren que el poste es más alto de lo que pensaban, no obstante, continúan con su plan. Unas tres horas más tarde regresan por el mismo pasadizo con varios trozos de la bandera nazi como trofeo, el resto la han tirado por un pozo. Al llegar a la ciudad les descubre un oficial griego, que les deja instaurarse en el anonimato… de momento.

Al día siguiente, Atenas y, por extensión, Grecia, amanece con una Acrópolis libre de la bandera nazi. Sin rastro de la esvástica, los griegos se inspiran en este gesto para seguir sumando fuerzas ante la invasión extranjera. El atrevimiento de estos dos jóvenes griegos no saldría a la luz hasta un tiempo después, libres ya de la ocupación alemana. El oficial griego que los descubrió aquella noche contó lo sucedido y, tanto Manolis Glezos como Apostolos Santas, cobraron una fama de héroes que les sentenciaría a muerte poco después, cuando la Guerra Civil Griega dividía al país en comunistas y nacionales.

Para su fortuna, estos dos jóvenes siempre consiguieron escapar de sus penas capitales (que no de la tortura) gracias al clamor internacional algunas veces y por sus huidas otras tantas. Apostolos Santas, tras haber estado exiliado en Italia y Canadá durante mucho tiempo, murió en Grecia en el año 2011. Manolis Glezos no sólo sigue vivo sino que, además, participa en la política del país en las filas del partido Syriza.

Foto: Bundesarchiv, Bild 101I-164-0389-23A / Scheerer / CC-BY-SA [CC BY-SA 3.0 de], via Wikimedia Commons

Fuentes: Telegraph, El PaísGrecoTour

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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