Justicia marinera

Era el primer martes de marzo, pero desde “el incidente” poco importaba lo que marcara el calendario. En mitad de la plaza, el viejo de las maracas las tocaba como siempre había hecho desde que era un niño, aunque nunca le habían prestado tanta atención como aquel día.

Una marabunta de gente le miraba maravillada, y podría decirse que incluso había conseguido que algunas sonrisas asomaran por las marchitas caras de su público. El amargo sabor que había dejado la tragedia parecía transformarse ahora en ligera felicidad.

Doña Marta se soltó del brazo de su marido y arrojó unas monedas en la marmita de las limosnas. Casi todos los allí presentes hicieron lo mismo antes de marcharse.

“Por fin”, pensó el viejo al ver las monedas. “He pasado de ser un marginado por no ser marinero a ser el único capaz de calmar sus penas. Tiene cierta gracia que lo que durante tanto tiempo ha dado de mamar a todo el pueblo, lo que ha influido incluso en nuestra forma de hablar, lo haya destrozado todo. ¡Qué justicia poética que lo que se llevó a mis padres cuando era un crío me dé ahora de comer! Bendito, maldito maremoto. Lo que la mar te da, la mar te lo quita, y al revés”.

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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