Betis Sevilla Copa Spencer

La Copa Spencer

Puede que esta sea una historia que no conozcan muchos béticos ni sevillistas, pero merece la pena recordarla. Corría el año 1926, y en el Sevilla jugaba un joven llamado Spencer. No era extranjero, ni siquiera tenía ascendencia extranjera. Realmente se llamaba Enrique Gómez Muñoz, pero le llamaban Spencer por el gran parecido que tenía con un Spencer, este sí extranjero,  que jugaba en el Jerez de la época, y adoptó dicho nombre para que su padre no se enterara de que jugaba al fútbol, algo que le contrariaba y disgustaba muchísimo.

Se preguntarán qué tiene que ver el Betis en toda esta historia, pues tiene que ver, y mucho. Por desgracia, Enrique Gómez Muñoz, Spencer, falleció cuando sólo tenía 28 años debido a una grave enfermedad. Murió en pleno apogeo de su carrera futbolística. Su muerte, como todas en el mundo del fútbol, afectó a una ciudad dividida por los colores de sus equipos pero unida siempre por los lazos fraternales que comparten. Ambas aficiones lloraron la muerte del jugador y quisieron rendir un sentido homenaje en su ausencia eterna.

Por ello, la Federación Regional Sur de Football organizó un partido en el que los fondos recaudados irían a parar a la madre del futbolista, que atravesaba grandes penurias económicas. El equipo invitado fue el Real Betis, asegurándose así una gran entrada y, sobre todo, un partido de altura, de rivalidad y de intensidad.

El partido, que se celebró el día 3 de octubre de ese mismo año, en el estadio de la avenida de la Reina Victoria, fue una demostración de puro sentimiento, de puro fútbol, en el que al final de los noventa minutos de juego, el marcador reflejaba un Sevilla 1- Betis-3. La afición bética quedó encantada, pues doblegaron al máximo rival futbolístico en un alarde de derroche físico y, además, se llevaron a casa el deseado trofeo que les acreditaba como campeón de la Copa Spencer.

Hoy, si nos damos una vuelta por el Benito Villamarín, junto a la Liga del 35, y junto a las copas del 77 y del 2005 hay un trofeo pequeño, de preciosa plata, que reluce con luz propia, tiene por nombre Copa Spencer, y es, quizás, la copa que más les gustaría tener en sus vitrinas al equipo rival. Se podría decir, que la copa de más cariño sevillista, la guarda en sus vitrinas el Real Betis Balompié. 

Fuentes propias.

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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