La Galería Uffizi de Florencia: de oficinas a museo imprescindible

Los más de dos millones de visitantes que recibe al año convierten a la Galería Uffizi (Galeria degli Uffizi) en el museo más importante de Italia junto a los Museos Vaticanos y, como no podía ser de otra manera, guarda secretos y curiosidades fascinantes, empezando por su propio nombre.

Consejo: Si vas a ver Florencia, es uno de los lugares de visita obligada, así que compra con tiempo entradas y visitas guiadas a la Galería Uffizi.

¿De dónde viene el nombre de Galería Uffizi?

No, Uffizi no es un apellido italiano de renombre. Uffizi era un término del italiano antiguo que significaba “oficios”, y aunque te pueda parecer que no tiene sentido, ya verás que sí que lo tiene.

El edificio se construyó por orden de Cosme I de Médici (este sí que es un apellido italiano de renombre), o lo que es lo mismo, el Gran Duque de la Toscana. Resulta que este señor trasladó su residencia al Palazzo Vecchio, y como no tenía ganas de andar demasiado, quiso que las oficinas judiciales y administrativas de Florencia estuvieran cerquita y reunidas, así que mandó a Giorgio Vasari el diseño de un edificio lo suficientemente grande como para reunir todos estos “oficios” (Uffizi).

Su nombre significa, por tanto, “Galería de los Oficios”.

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De oficinas a museo

Otro Médici, esta vez Francisco I -un gran amante del arte- decidió transformar uno de los pisos en una galería de arte privada, aportando su colección de pinturas y estatuas.

A lo largo de los años, los Médici fueron engrandeciendo la colección de arte hasta que, en 1769, el Gran Duque Pedro Leopoldo abrió la galería al público, convirtiéndose en el gran museo que es hoy día.

¿Qué se puede ver en la Galería Uffizi?

En este museo puedes encontrar obras de Rafael, Miguel Ángel, Da Vinci, Caravaggio, Rubens, Rembrandt o Velázquez, sin embargo, lo que más destaca son las dos obras más icónicas de Botticelli: el Nacimiento de Venus y la Primavera.

El Nacimiento de Venus de Botticelli

Aunque no se sabe con seguridad su fecha de creación, se cree que este cuadro se pintó en torno al año 1485. En él se representa un mito clásico, el viaje de Venus sobre una concha hasta la Isla de Citera tras su nacimiento.

Según el mito, Crono cortó los genitales de su padre Urano y los arrojó al mar (cosas de dioses), y de la espuma que surgió nació Venus, ya bastante crecidita. Después, viajó hasta la isla sobre una concha arrastrada por los vientos (cosas de dioses, también).

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El nacimiento de Venus – Botticelli

Venus está representada en el centro de la escena, desnuda y sobre la concha (alegoría de la fertilidad y de los genitales femeninos). A la derecha de la obra podemos ver a la Primavera, que espera la llegada de Venus con un manto, mientras que a la izquierda vemos a Céfiro y Cloris, dios del viento y ninfa de la brisa, que han trasladado a Venus hasta la isla soplido a soplido.

La postura de la Venus en el cuadro nos recuerda a la de las llamadas “Venus Capitolina”, un tipo de representación más púdica de Venus que ya se podía encontrar en el siglo III a.C., y en la que seguramente se inspiraría Botticelli.

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© José Luiz Bernardes Ribeiro, via Wikimedia Commons

Como curiosidad, en la moneda de diez céntimos de Italia aparece la cara de la Venus de Botticelli.

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La Primavera de Botticelli

La otra gran obra de Sandro Botticelli, La Primavera, también se puede contemplar en la Galería Uffizi, un cuadro complementario del anterior, ya que podemos ver en él a algunos de sus personajes representados de nuevo.

La Primavera - Botticelli
La Primavera – Botticelli

De derecha a izquierda podemos ver a Céfiro secuestrando a la ninfa Cloris para convertirla en su esposa. Después vemos a Flora, que es la misma ninfa Cloris después de haber sido transformada por Céfiro.

En el centro vemos de nuevo a Venus, y volando sobre ella a su hijo Cupido. Un poco más a la izquierda encontramos a Las Tres Gracias (Belleza, Júbilo y Abundancia), y por último, a la izquierda del todo a Mercurio, el más veloz de todos los dioses romanos.

El corredor Vasariano

La Galería Uffizi no es sólo su interior. Una de sus curiosidades es que está unida al Palazzo Pitti y al Palazzo Vecchio a través del llamado Corredor Vasariano, un pasaje arquitectónico construido sobre altos arcos y de un kilómetro de extensión que también discurre sobre el famoso Ponte Vecchio.

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Vista del corredor en su esquina con el Ponte Vecchio
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Vista superior del corredor
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Detalle del corredor sobre el Ponte Vecchio

¿Y por qué hacer algo así? El mismo Cosme Médici que encargó la galería también quería ir desde el Palacio Pitti hasta el Palacio Vecchio sin ser visto por los ciudadanos de Florencia, por lo que su arquitecto de confianza, Giorgio Vasari, ideó este curioso pasaje al que le prestaría su apellido.

El corredor se integra en los edificios que encuentra por su paso, siendo muy curiosa la parte de la Iglesia de Santa Felicitá, ya que Vasari creó allí un balcón para que los Médici pudieran ir a misa sin tener que mezclarse con los ciudadanos.

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Nací en Sevilla en 1988, soy del Betis (manquepierda) y me encanta escribir. Soy autor de "Maldito Destino", la frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera" y actualmente trabajo en marketingpublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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