Narciso, Narcisista y el Eco

De Narciso a narcisista… ista… ista

El mito de Narciso y Eco nos confirma que la cultura clásica tiene una importancia capital en nuestro lenguaje. Gracias a esta historia en la que sus protagonistas, Eco y Narciso, se cruzan, conocemos cómo explicaron en la antigüedad el concepto del eco, el significado de narcisista y el origen de las flores llamadas narcisos.

Narciso

Cuando Narciso nació, su madre acudió a un vidente para saber el futuro de su recién nacido.

-¿Llegará a viejo? – preguntó ella.

-Siempre que no se conozca a sí mismo – respondió enigmáticamente el vidente.

Ante esta predicción, la madre prohibió a Narciso que se mirara en ningún espejo. El niño creció así hasta convertirse en un joven de una gran belleza, provocando que las chicas se le declararan en masa y que los chicos le tuvieran una gran envidia. Esto forjó en él una personalidad arrogante, rechazando a todas las jóvenes que le ofrecían su amor eterno.

Eco

Eco era una ninfa extremadamente divertida y social, destacando por tener una voz encantadora y un tema de conversación apropiado para cada momento. Decimos “era” porque, precisamente Hera, esposa de Zeus, descubrió que su marido (mujeriego e infiel) le obligaba a acostarse con él. Furiosa, Hera castigó a la ninfa arrebatándole su mayor virtud. Eco fue condenada a no iniciar nunca una conversación, pudiendo hablar, únicamente, repitiendo las últimas palabras de quien le hablara a ella primero.

Narciso y Eco

Un día en el que Narciso caminaba por el campo fue observado por Eco. La ninfa se enamoró perdidamente del joven, pero era incapaz de iniciar la conversación. Narciso la vio oculta entre las flores, por lo que preguntó en voz alta:

-¿Quién está ahí?

-Está ahí.

-¡Ven aquí mejor!

-Aquí mejor.

Ante las respuestas de Eco, el chico se acercó hasta donde se ocultaba la ninfa. Ella hizo todo lo posible por transmitir su amor al joven, sin embargo, fue repudiada cruelmente por Narciso, tal y como hacía con el resto de chicas que se enamoraban de él.

La muerte de Eco

Eco, desolada por el desamor y herida por las mofas de Narciso, se retiró a una cueva. Allí fue consumida por la pena, sobreviviendo únicamente su voz, eternamente condenada. Es por esto que hoy, cuando nos acercamos a una cueva y gritamos algo en voz alta, Eco nos devuelve nuestras últimas palabras.

La muerte de Narciso

Viendo que Narciso rechazaba con crueldad a cada joven que se enamoraba de él, la diosa Némesis le condenó a enamorarse de quien nunca le podría corresponder. Así, en otro de sus paseos por el bosque, Narciso se acercó a un estanque para beber agua. Al arrimarse vio su propia imagen reflejada, descubriendo al verdadero amor de su vida, él mismo.

Narciso - Caravaggio

Pasó varios días embelesado por su propia imagen, procurando no beber ni moverse para no dejar de verse reflejado en el agua. Ni siquiera el hambre o la sed pudo hacer que Narciso se despegara de su propio reflejo, por lo que acabó cayendo desfallecido al estanque, ahogándose en él.

Su cuerpo, junto al agua, sirvió de abono para la tierra donde yacía, permitiendo que allí crecieran unas flores a las que hoy llamamos narcisos. Su muerte, provocada por la arrogancia y amor propio, hizo que hoy llamemos narcisista a todo aquel que tiene “excesiva consideración de sus propias facultades u obras“.

Una muestra más de que en la época clásica tenían la mejor imaginación para explicar todo aquello que se escapaba de su razón.

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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