Odiarse sin destruirse

Leo en los periódicos que La Guerra ha comenzado. Que entre jóvenes y veteranos van a luchar casi mil soldados. Las cámaras de los fotógrafos captaron las despedidas donde mis orgullosos compatriotas juraban por sus vidas, vestidos con banderas y los colores del país, que no pasaría ni un minuto en que dejaran de creer que sí.

Que sí. Que se puede. Que esta vez por cada baja que recibamos, al enemigo le haremos el doble, que nuestros disparos serán demoledores, la defensa… ¡firme! ¡como un roble!, y que la estrategia del general, tantas veces humillado, por fin conseguirá que al resto del mundo, y no a nosotros, se trate como derrotado.

En la radio han dicho que las batallas se suceden. Cuentan que los ejércitos van cayendo aunque no siempre lo merecen. También he escuchado que, en esta guerra, el frío de Rusia no es lo más temido, sino el recién nombrado Zar, pues desde sus cómodas habitaciones ordena y ejecuta sin compasiones para que todos comprendamos que la guerra, como la vida, sólo es justa para los vencedores.

Glosario para comprender que, como dijo Paul Auster, el fútbol permite al mundo odiarse sin destruirse:

  • La Guerra = El Mundial
  • Soldados = Jugadores
  • Baja = Gol
  • Enemigo = Rival
  • General = Seleccionador
  • Batallas = Partidos
  • Ejércitos = Selecciones
  • Zar = VAR
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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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