Poesía en canciones: Lorca y su Pequeño Vals Vienés

Cuando la música y la poesía se unen, a veces dan resultados que ponen los pelos de punta. Si además mezclamos a, por ejemplo, Federico García Lorca con Leonard Cohen ya te puedes imaginar el resultado…

Lorca y Cohen

A finales de los años 80, Leonard Cohen decidió ponerle música a un poema de uno de sus poetas favoritos. Aunque parezca extraño, al canadiense le fascinaba la poesía del español (nombró Lorca a su hija), por lo que tradujo al inglés el Pequeño Vals Vienés de Lorca, le añadió música, su icónica voz y cambió los versos justos para que todo encajara a la perfección. El resultado fue Take This Waltz (letra al final del artículo)

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Otras versiones

A raíz de esta combinación de Cohen y Lorca han surgido otras versiones que bien merecen ser escuchadas, ya que volvemos al idioma original del poema.

Una de ellas es la que hizo Enrique Morente, usando el ritmo de Cohen pero la letra en español.

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Con un ritmo más lento también tenemos la versión cantada por Silvia Pérez Cruz:

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Letra de Take This Waltz

Now in Vienna there are ten pretty women,
there’s a shoulder where Death comes to cry,
there’s a lobby with nine hundred windows,
there’s a tree where the doves go to die,
there’s a piece that was torn from the morning,
and it hangs in the gallery of frost.

ay,ay,ay,ay
Take this waltz, take this waltz,
take this waltz with the clamp on its jaws.

Oh, I want you, I want you, I want you
on a chair with a dead magazine
on the cave at the tip of the lilly
in some hallway where love’s never been
on a bed where the moon has been sweating
in a cry filled with footsteps and sand.

ay,ay,ay,ay
Take this waltz, take this waltz,
take its broken waist in your hand.

This waltz, this waltz, this waltz, this waltz,
with its very own breath of brandy and Death,
dragging its tail in the sea.

There’s a concert hall in Vienna
where your mouth had a thousand reviews.
There’s a bar where the boys have stopped talking.
They’ve been sentenced to death by the blues.
Ah, but who is it climbs to your picture
with a garland of freshly cut tears?

ay,ay,ay,ay
Take this waltz, take this waltz,
take this waltz, it’s been dying for years.

There’s an attic where children are playing
where I’ve got to lie down with you soon,
in a dream of Hungarian lanterns
in the mist of some sweet afternoon
and I’ll see what you’ve chained to your sorrow,
all your sheep and your lillies of snow.

ay,ay,ay,ay
Take this waltz, take this waltz,
with its I’ll never forget you, you know!
This waltz, this waltz, this waltz, this waltz
with its very own breath of brandy and Death
dragging its tail in the sea.

And I’ll dance with you in Vienna
I’ll be wearing a river’s disguise.
The hyacinth wild on my shoulder.
My mouth on the dew of your thighs
And I’ll bury my soul in a scrapbook
with the photographs there, and the moss.
And I’ll yield to the flood of your beauty,
y cheap violin and my cross.
And you’ll carry me down on your dancing
To the pools that you lift on your wrist.

Oh my love, oh my love,
take this waltz, take this waltz.
It’s yours now, it’s all that there is.

Pequeño Vals Vienés de Lorca

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del “Te quiero siempre”.

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

Letra de Pequeño Vals Vienes

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas,
hay un fragmento de la mañana.

En el museo de la escarcha
hay un salón con mil ventanas.

Ay, ay, ay, ay, toma este vals, este vals,
este vals con la boca cerrada.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados,
hay frescas guirnaldas de llanto.

Ay, ay, ay, ay toma este vals, este vals
este vals que se muere en mis brazos.

Este vals, este vals, este vals,
este vals, de sí, de muerte y de coñac,
que moja su cola en el mar.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría,
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve,
por el silencio oscuro de tu frente.

Ay, ay, ay, toma este vals, este vals,
este vals de quebrada cintura.

Este vals, este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac,
que moja su cola en el mar.

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga cabeza de río.
Mira que orillas tengo de jacintos.
Dejaré mi boca entre tus piernas.

Mi alma en fotografías y azucenas
y en las ondas oscuras de tu andar.
Quiero amor mío, amor mío dejar
violín y sepulcro las cintas del vals.

Quiero amor mío, amor mío dejar
violín y sepulcro las cintas del vals.

Ay, ay, ay, ay, toma este vals, este vals,
este vals del “te quiero siempre”.

Este vals, este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac,
que moja su cola en el mar.

Este vals, este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac,
que moja su cola en el mar.

Porque te quiero…

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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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