Tiene derecho a permanecer en silencio… ¿pero por qué?

Lo habremos escuchado cientos de veces en otras tantas películas de Hollywood, pero es real como la vida misma. Cuando un agente de policía detiene a un criminal en Estados Unidos, da igual que sea ladronzuelo o asesino en serie, le suelta lo siguiente mientras le pone las esposas:

Tiene derecho a permanecer en silencio. Todo lo que diga podrá ser utilizado en su contra. Tiene derecho a consultar a un abogado o a tener a uno presente cuando sea interrogado por la policía. Si no puede contratar a un abogado, se le designará uno de oficio“.

Esta parrafada tiene por nombre “Advertencia Miranda“, y es que su uso se origina a raíz de un caso protagonizado por un tal Ernesto Arturo Miranda.

Miranda contra el estado de Arizona

Ernesto Arturo Miranda fue acusado de violación en la década de los sesenta. Tras ser detenido, firmó una confesión en la que se declaraba autor de los hechos, por lo que una vez presentada como única prueba en el juicio, fue condenado a 30 años de prisión.

Insatisfecho con el resultado del juicio, el abogado de Miranda apeló a la Corte Suprema, argumentando que su defendido fue intimidado durante el interrogatorio y que no conocía su derecho a ser asistido por un abogado durante el mismo, por lo que no tuvo más opción que firmar aquella confesión.

La Corte Suprema aceptó la apelación y revocó la condena anterior, por lo que Miranda quedó en libertad.

Desde entonces, se estableció que todos los arrestados del país recibieran la “Advertencia Miranda” por parte del agente que lo detuviera para evitar situaciones similares.

¿Qué pasó con Miranda?

A pesar de que el fallo del primer juicio quedó anulado, Miranda tuvo un segundo juicio en el que, esta vez, había más pruebas y testigos que demostraron que el acusado era el autor de la violación. En este segundo juicio fue condenado a 20 años de prisión.

Cuando pasaron 11 años, a Ernesto le concedieron la libertad condicional. Resulta curioso que cuando le mataron a puñaladas tras una pelea nocturna, a su asesino le leyeron la “Advertencia Miranda”, de la cual se sirvió para no tener que declarar.

 

Fuente: La verdad sobre el caso Harry Quebert. 
Para saber más: revistavanityfair y US Constitution Online
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Chema de Aquino

Chema de Aquino

¿Quién soy? Un periodista sevillano al que le encanta escribir. Soy coautor de dos libros de relatos sobre el Betis y autor de "Maldito Destino". La frase que más me motiva es "si fuese fácil lo haría cualquiera". Trabajo en MarketingPublicidad.es como SEO/SEM Manager. Con esto te haces una idea ¿no? :)

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